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Lixus 2000

Aplicación de pintura industrial

Asturfeito fabricará antenas para medir el desplazamiento de las capas tectónicas

El grupo empresarial avilesino Asturfeito, con instalaciones en Tabaza y en el polígono de la ría, fabricará antenas que permitirán medir el desplazamiento de las capas tectónicas con el objetivo de prever seísmos. La firma participa junto a la compañía alemana MT Mechatronic en el proyecto «Raege», que impulsa el Instituto Geográfico Nacional. El diseño de la antena corresponde a la firma germana mientras que la compañía que dirige Belarmino Feito será la encargada de fabricar, transportar e instalar la antena, así como de la asistencia técnica para su puesta en marcha, comunicaron en medios próximos a la empresa.

La compañía asturiana tiene el objetivo de ejecutar e instalar las antenas de los tres primeros emplazamientos: Yebes (Guadalajara), Santa María de las Azores (islas Azores portuguesas) y Tenerife. Por el momento, la firma se encuentra en la fase de ingeniería de fabricación y acopio de materiales. La intención del Instituto Geográfico Nacional pasa por instalar en todo el mundo una treintena de antenas, aunque la primera fase del plan (hasta 2013) incluye sólo las tres de Asturfeito.

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La firma avilesina lleva años trabajando para el sector de la Astrofísica, si bien ha sido su participación en el proyecto ALMA, el mayor observatorio astronómico en tierra del mundo, lo que la ha convertido en un referente internacional en el sector.

ALMA («Atacama Large Millimetre/ Submillimetre Array») es el observatorio astronómico proyectado para los Andes chilenos con los radiotelescopios de más alta calidad jamás construidos. Estará compuesto por ochenta antenas de doce metros de diámetro, de precisión submilimétrica, en la planicie de Chajnanantor de los Andes chilenos, a 5.000 metros sobre el nivel del mar. En el proyecto cooperan una veintena de países de tres continentes.

Asturfeito suministra de la mano de la ESO (Observatorio Austral Europeo) la «steel structure» de 25 antenas, los componentes metalmecánicos que conforman la pieza, así como los mecanismos y accionamientos que proporcionan los movimientos para su funcionamiento. Es decir, el cuerpo y mecanismos de la especie de antena parabólica, a excepción del plato. Hasta el momento, la firma ha exportado catorce antenas, en los próximos días enviará otras dos y las previsiones pasan por culminar los envíos en el primer trimestre de 2012.

Pese a estar aún en construcción, ALMA comienza a abrir los ojos. La semana pasada comenzaron las observaciones y el telescopio ofreció su primera imagen, una vista del universo imposible de obtener con los telescopios que observan luz visible e infrarroja. El observatorio chileno permitirá a los astrónomos ver regiones hasta ahora oscuras del universo y mejorar la calidad de imagen (su resolución será diez veces superior al telescopio espacial «Hubble» y sería equivalente a que ojo humano fuera capaz de observar una moneda a una distancia de 120 kilómetros). Las ventajas de los radiotelescopios sobre los telescopios ópticos es que son capaces de analizar zonas del espacio en las que la mezcla de gas estelar y polvo cósmico impide la observación en el espectro electronagnético que capta el ojo humano. Así, ALMA será capaz de analizar partículas de carbono y estudiar la formación de estrellas o el nacimiento de nuevos astros.

Asturfeito también trabaja para la NASA. El pasado año acometió la reforma de una antena del complejo espacial de Robledo de Chavela (Madrid), un encargo que se ha extendido ahora a otras antenas de esta base de seguimiento aerospacial norteamericana.

Las aportaciones de Asturfeito al campo de la Astrofísica se remontan tiempo atrás. La empresa avilesina colaboró con la fabricación, el montaje y las pruebas en vacío de diversos equipos mecano-soldados para el acelerador de partículas del Laboratorio Europeo para la Investigación Nuclear (CERN), con sede en Ginebra, y que busca avanzar en la comprensión del universo y su origen. De hecho, Asturfeito coopera desde hace años con el CERN, del que es suministrador habitual. La firma avilesina, además, es la única asturiana que forma parte de la Asociación Española de la Industria de la Ciencia, que se reunirá en el Principado a finales de este mes.

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